No necesitamos estar en una prisión física para sentirnos encarcelados. Muchas veces estamos rehenes y cautivos en nuestros corazones. Y dejamos que el diablo nos robe nuestra paz y alegría. Pero Jesús dijo, yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia.  Abre tu corazón y perdona todas las ofenzas y aquellos que te ofendieron, y permite que Dios sane todas las áreas de tu vida. Jesús te ama y tiene un plan para tu vida.

  

 Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes afirma el Señor, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza. Entonces ustedes me invocarán, y vendrán a suplicarme, y yo los escucharé. Me buscarán y me encontrarán, cuando me busquen de todo corazón. Me dejaré encontrar afirma el Señor, y los haré volver del cautiverio. Yo los reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde los haya dispersado, y los haré volver al lugar del cual los deporté, afirma Señor.

                                          Jeremías 29: 11-14